Mucho se habla de todo el deterioro en materia económica en Venezula en los últimos 20 años.

Es cierto que es alarmante la velocidad de deterioro y pérdida de PBI en un país que fue considerado en su momento como una de las mayores potencias de Ámerica Latina.

Y aunque es aconsejable tener estos número en cuenta, poco se habla del poder de crecimiento y la proyección que puede tener el país de lograr un cambio radical en sus politícas económicas.

Es por eso que decidimos compatir una carta abierta al público de uno de los mayores representantes de la empresa privada en Venezuela: el señor Horacio Velutini, Presidente de Fondos de Valores Inmobiliarios, una empresa que tiene más de 25 años de Historia.

Venezuela “Option Value”


Venezuela entra en su séptimo año de recesión económica, que se agrava aún más por el cerco sancionatorio y la pandemia. Todos los países del mundo han recurrido a sus reservas, a su capacidad de emitir moneda, tal es el caso de Europa y Norte América. Otra alternativa ha sido emitir deuda, para poder paliar los efectos del COVID-19 en sus economías. Venezuela no tiene como hacer ninguna de estas.


Así estamos en el año 2020 y parece que así vamos a estar en el 2021, ya que no habido forma de llegar a un acuerdo político, ya hoy no importa quién es el responsable, para la mayoría luce que es de ambos bandos.


La economía de Venezuela hoy es solo el 25%, de lo que fue en el 2012, la producción petrolera está a niveles de los años 40. Venezuela ha tenido una masiva migración de su clase media en su mayoría profesional y también millones de trabajadores han decidido ir a otros países. El colapso de los servicios públicos, es un hecho público y notorio.


Todas estas variables macroeconómicas y sociales se conocen a diario, la narrativa de la debacle la vivimos de forma presencial aquellos que residimos en el país, como también es la imagen que recibe el mundo, incluida esa masiva migración de venezolanos repartidos por el mundo, entre los cuales muchos quieren regresar, pero les da miedo y no entienden a los que se quedaron y antagonizan con ellos.


En este contexto se habla poco del “Up Side” o del “Option Value”.
Venezuela, aun cuando su economía está en el suelo, tiene una capacidad de rebote inmensa, Venezuela es única no solo por su caída estrepitosa y dramática, sino por su capacidad de recuperarse de forma exponencial.
Solo darle un vistazo a algunas de las riquezas con las que cuenta para reconstruirse, nos da una certeza de que si podemos revertir este mal que nos ha tocado vivir. Acá todos estamos afectados, no por igual, pero nadie queda exento.


Venezuela tiene 303 billones de barriles de petróleo de reservas probadas, de las cuales 74 billones son explotables con relativa facilidad. Esto significa que, regresando a los 3 MM de barriles de producción que ya tuvimos, tenemos para 70 años de producción. En 6 años de recuperación de producción de forma paulatina, se puede generar ingresos entre 130 a 150 MMM $ neto de costos.


Además, Venezuela tiene un sistema de refinación y distribución que esta maltrecho, pero está ahí, solo requiere inversión y mantenimiento. Tenemos el segundo sistema refinador más grande del mundo, que puede ser vendido de forma parcial o total y así prestarle servicios de refinación no solo a nuestro petróleo, sino el de otras partes del mundo.


El país tiene 202 trillones de pies cúbicos de gas, que significa que tenemos 100 años de consumo de gas, un gas que cada día necesita más el mundo por el inmenso problema del calentamiento global. El 15% de las reservas de gas son no asociados y están costa fuera, un “comoditie” muy demandado o codiciado. Llevar las cifras de lo que puede generar esta producción de gas a dólares, simplemente no cabe en la calculadora.


Venezuela está entre los 10 países del mundo en reserva de oro, bauxita y de muchos otros minerales entre ellos lo que se conoce como materiales raros que utilizan todos los teléfonos inteligentes del mundo entre otros equipos.
Esas reservas de oro las van a necesitar los países industrializados para fortalecer sus monedas, luego de la recesión global que vive el mundo y la masiva emisión de dinero que realizaron.


Venezuela tiene 900 empresas estatales que pueden y deben ser privatizadas, pues la única forma de recuperarlas y fortalecerlas, implica inyección de capital, la experticia y el compromiso de quien puede sacarlas adelante. Empresas de servicio y de todo tipo de negocio, café, aceite, vidrio etc.
Venezuela cuenta con una ubicación geográfica privilegiada y unos hermosos paisajes que son muy atractivos para la industria turística del mundo.
Se estima que los ahorros de los venezolanos en el extranjero, pueden ser un múltiplo de 10 veces a su GPD, un ahorro que está interesado en invertir cuando las condiciones estén dadas, ya que sin duda las oportunidades están, cuando con tanta riqueza todo está por hacerse.


Existen tres escenarios que un inversionista debe realizar:


1- La situación económica continúa deteriorándose por los próximos 5 años.

Algo como una Cuba Continental, sin ajustes económicos con corte de economía más liberal, solo con más restricciones y controles.
Aun cuando la opinión mediática considera esta la más probable, no tendría mucho sentido ya que hasta Cuba hoy considera necesario una apertura económica de corte más libera siguiendo el ejemplo de China y Vietnam. Venezuela además cuenta con una riqueza muy atractiva para la inversión menos tradicional y adaptada ambientes sancionatorios que pueden ser altamente rentables.


2- La situación económica mejore un poco dentro del contexto mismo sancionatorio, por una apertura económica más liberal que permita al sector privado venezolano ir tomando paulatinamente espacios. Capitales de riesgo tomando oportunidades puntuales o quirúrgicas.


Al día de hoy el gobierno ha cambiado su orientación económica radicalmente, hay libre convertibilidad FX y se permite abiertamente las transacciones en dólares, ha dejado atrás la política de controles de precios y tiene una política fiscal y monetaria más coherente y está incentivando el mercado de capitales.


3- Un acuerdo político amplio que abra a Venezuela a una ruta de democracia y economía liberal que sea muy atractiva para fondos de inversión vista el potencial descrito.


Estos dos últimos escenarios lucen más apropiados a los efectos del análisis de una inversión, considerar el escenario Nro. 2. podría ser atractivo para un capital de riesgo y tendría la oportunidad de beneficiarse atractivamente un retorno mayor de llegar el escenario Nro. 3.
En los dos últimos escenarios existe un potencial de “up side” y es lo que inversionista debe evaluar, la tasa de riesgo del Nro. 1. es infinita, la del escenario Nro. 2. disminuye y la tasa de retorno puede ser de dos dígitos.


En el año 2019 la sola expectativa de cambio generó un interés realmente inusual, en la BVC se tranzaron 40 MM$ en acciones, los precios de las mismas duplicaron, muchos activos tanto comerciales como industriales se apreciaron sin ninguna razón más que, la expectativa de cambio.
Por lo tanto, quien espera solo el escenario Nro.3 le será difícil lograr retornos iguales al haber invertido en el escenario Nro. 2. De ocurrir el escenario Nro. 3, son los grandes capitales y fondos que se benefician cuando ocurren estos cambios de apertura económica en un país con la riqueza que tiene Venezuela, los años 90 fue un ejemplo de esto.


Hoy se compara a Venezuela con economía muy pequeñas de Centro América, pero estas no tienen la misma capacidad de crecimiento y desarrollo que Venezuela ofrece de forma realmente asimétrica.


Aun cuando el cálculo del GDP de Venezuela no es fácil, hay un consenso de que, en el año 2012, fue de 350 Billones de dólares y tenía una capacidad de producción petrolera de 2.5 MM de Barriles diarios y contaba con una banca con capacidad de prestar 30.000 MM$.


Venezuela puede regresar a lo que fue en 5 o 10 años. De 350 billones a 50 es una caída del 85%, de 50 a 400 es un crecimiento de 700%.


El mercado de capitales hoy de Venezuela es de 2 Billones de dólares, en los noventa fue de 9 Billones de dólares. El de Colombia hoy es de 150 Billones de dólares, quiere decir que el mercado de valores venezolano podría aspirar a crecer al tamaño del colombiano en los próximos 5 o 10 años. Países Latinoamericanos como Perú y Chile crecieron aún más, a cifras de 300 Billones y Venezuela con las condiciones apropiadas podría crecer igualmente. Ya Perú y Chile solo pueden aspirar a tasas moderadas de crecimiento, Venezuela puede ser simplemente exponencial de 2 a 150, de 150 a 300 en 10 años.


No es una fantasía que Venezuela pueda volver a conocer cifras como estas y además podría duplicarlas con facilidad de haber un consenso político, una ruta de democracia liberal y una economía abierta.


Lo interesante de Venezuela no es su caída que es dramática y muy noticiosa, sino su posibilidad de recuperación que simplemente es exponencial, inédita para Latinoamérica, esas son las cosas que le interesa a los capitales del mundo. Los capitales les interesa conocer del “Option Value” de riesgo y de retorno.

Caracas, 16/09/20

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